martes, 8 de junio de 2010

Entrevista para el programa "Cámara en Mano" de la televisión Canaria.
En esta entrevista se visita la vivienda bioclimática construida en la urbanización, Los Roques de Fasnia para Pablo Navarro.

sábado, 5 de junio de 2010

Santa Cruz de Tenerife a 29 de enero de 2010

OTRAS REFLEXIONES SOBRE EL PGO DE SANTA CRUZ.

Malos tiempos estos en los que no sólo la economía está en crisis, que en la jerarquía de valores de nuestra sociedad ha pasado a ocupar el primer puesto en el ranking de lo prioritario, por encima de lo social y lo ambiental. Esta crisis también afecta a la ética y a la moral, valores sin los que es muy difícil construir un estado de derecho donde se respete y de un trato igualitario a todos los ciudadanos, independientemente de su posición social, credo o raza. Nuestra sociedad asiste preocupada, impotente y cada vez más indignada, a la mayor ola de corrupción destapada jamás en nuestro país (y en nuestras islas) y al debilitamiento manifiesto de la moral pública. Y encima los “errores” de determinados “responsables” de la administración, demostrados después de lentos y costosos procedimientos judiciales, al final tienen que asumirlos las arcas públicas, es decir, los ciudadanos. En los tiempos que corren…

Si las cifras son correctas, unos 60.000 afectados por el fuera de ordenación acaban de enterarse, después de más de 17 años, de que el suelo sobre el que se ubica su edificio había sufrido una minusvalía y en demasiados casos resulta muy difícil justificar la razón. El criterio para dejar fuera de ordenación un edificio suele ser alturas discordantes o saturación del ámbito y, en algunos casos se han detectado errores como el de La Florita, donde en el mismo ámbito en que se dejaban fuera de ordenación algunos edificios, aparecían importantes edificabilidades en otras parcelas. Y estos “errores” (y otros muchos que, al hilo de las revueltas han ido reconsiderándose una vez finalizado el período de información) no se habrían detectado por los procedimientos convencionales de información pública y han generado desconfianza a la par que un considerable revuelo.

Hace unos días la Gerencia Municipal de Urbanismo repartió una circular a los ciudadanos diciendo, entre otras cosas, que “... es totalmente falso que dejen fuera de ordenación edificios por minoración de alturas, que dichas edificaciones gozan de total garantía jurídica, que se pueden vender, hipotecar, alquilar, reformar, etc., que los edificios legales preexistentes, aún teniendo una altura mayor a la asignada, quedan exentos del régimen de fuera de ordenación, ...”.

Mucha tinta ha corrido desde entonces y fuentes bien documentadas han demostrado que esta afirmación no era cierta y esto ha contribuido a generar aún más desconfianza por parte del ciudadano. Y como esto era poco, el PP ofrece la solución al problema: cambiar la ley para que quepan más viviendas por hectárea y no se necesiten tantas zonas verdes ni deportivas y evitar así el fuera de ordenación…. ¿Cómo no se nos había ocurrido antes? Lo único que hay que hacer para conseguir reducir el número de enfermos es acordar que 39º no es fiebre… Lo único que hay que hacer para que se pueda hacer el Puerto de Granadilla sin dañar especies protegidas es cambiar la ley y desprotegerlas. ¿Cómo pretenden generar confianza y tranquilidad con semejantes sugerencias?

Pero entendemos que el “fuera de ordenación”, no es el único aspecto reconsiderable de la Revisión del Plan. Porque la Revisión de un Plan General debe tender a solucionar problemas que han ido surgiendo a lo largo de los años y así proceder a adaptar la ciudad a las necesidades actuales. Entendemos que en algunos ámbitos, las determinaciones de la Revisión son peores que las del Plan vigente. Y pondremos dos ejemplos que esperamos puedan servir para reflexionar y generar un debate civilizado y enriquecedor entre técnicos y ciudadanos.

El Barrio del Toscal es el último vestigio del tejido residencial del Santa Cruz de nuestros antepasados. Este barrio ha sido, durante años, abandonado a su suerte y en la actualidad presenta una imagen de desidia y ruina. Operaciones urbanísticas del más duro corte especulativo le han ido privando de su calidad ambiental de antaño. A saber: Edificios continuos de la Avenida de Anaga de 13 plantas de altura, (una gran muralla que le han cortado las vistas al mar y las brisas necesarias para refrescarlo en verano, aumentando el fenómeno de isla de calor[1]); Demolición de la Ciudad Juvenil, (mediante una oscura estrategia que además sustituyó un equipamiento fundamental del barrio por un centro comercial y más viviendas), Aumentos de edificabilidad sin contrapartidas en infraestructuras y equipamientos (ejecución de edificios desproporcionados en calles estrechas con valores ambientales y/o arquitectónicos); Remontas discordantes sobre edificios catalogados….

La Revisión del PGO (y también el PEP actualmente en elaboración) suprimen un espacio libre interior que figura en el planeamiento actual (adaptación 2005 TRLOTENC) que contribuiría a paliar el enorme déficit que actualmente tiene el ámbito (19.547 m2 en deportivo y 52.364 en espacios libres) introduciendo nuevas parcelas urbanas en la zona BIC del Conjunto Histórico que producen cambios en las alineaciones del mismo prohibidas según el artículo 34 d) del TRLOTENC y por el 34.2 de la ley 4/1999 de Patrimonio Histórico de Canarias, ya que estos cambios de alineación no se justifican por eliminar el trazado original de la trama protegida. Además en el BOC 220 del Martes 10 de Noviembre de 2009 aparece publicada una sentencia firme del TSJC (11 de Julio de 2008) que anula algunos preceptos del reglamento de gestión de planeamiento que afecta a la forma de gestionar las áreas de renovación urbana que se proponen para el Toscal.

Es decir: el plan contribuye a densificar el ámbito ya densificado y, como espacios libres incorpora el Parque Almeyda (cuya negociación está aún sin resolver) y el “Parque lineal de la avenida de Anaga”, que supondría el cómputo de la alineación de los laureles de Indias que por cierto, corre el rumor, esperamos que infundado, de que podrían desaparecer… La Comisión para la Defensa del Toscal ha presentado una alegación de más de 60 páginas, cuyo texto íntegro está colgado en el blog http://www.defensatoscal.blogspot.com/ y que podría servir también de documento de reflexión- discusión, preferiblemente multidisciplinar.

En cuanto a Las Colinas, se ha presentado una alegación sobre la zona de Ifara- la Ninfa en la que se establece un análisis comparativo del Plan 92 en vigor y la RPGO 2009, de la que se desprenden las siguientes conclusiones:

Equipamientos: En el PGOU-92 se reservan unos 45.000 m2 para equipamiento comunitario entre las que figuran una gran zona escolar, dos guarderías, un club privado, un centro comercial, una generosa zona deportiva y dos plazas comerciales. Este equipamiento se sitúa homogéneamente distribuido lo cual permitiría aumentar la accesibilidad al mismo desde las distintas zonas del ámbito al que sirve, disminuyendo la movilidad y, por tanto, el consumo energético y las emisiones de GEI. El PGO 2009, dicha reserva de suelo es de 14.819 m2 (se reduce un 68%) y su diversidad consiste en 13.684 m2 para Servicios Social- Asistencial y 1.135 para servicios comunitarios. En la actualidad hay construidas dos residencias para mayores. La primera, que lleva gestionándose unos 5 años, tiene aún plazas vacantes. En la construcción de la segunda (Residencia El Drago del Marqués, situada a unos 50 m de la primera) se han producido presuntos incumplimientos urbanísticos muy graves en cuanto a altura, volumen, preparación de la parcela y cambio de uso no justificado (sustituye a la preceptiva guardería que es una de las carencias del ámbito). No obstante han obtenido el visto bueno de la Gerencia Municipal quien ha concedido licencias de obras y de ocupación que se encuentran en la actualidad recurridas y en proceso judicial.

La integración arquitectónica: Las regulaciones del plan en vigor son más claras y concisas que las de la Revisión del PGO. De hecho, las edificaciones cuyos proyectos cumplieron en su día con las determinaciones del Plan del 92 disfrutan de una integración adecuada en el paisaje de la ladera.

Sin embargo, estos preceptos han sido a menudo incumplidos durante años en numerosas edificaciones debido a una actitud bastante laxa de la Gerencia en cuanto a concesión de licencias de obra y de ocupación. Algunas de dichas licencias han sido recurridas y varios edificios demolidos costándonos a los ciudadanos el dinero de la demolición e indemnización y sin responsabilidad patrimonial de los técnicos y políticos implicados en el otorgamiento de las licencias ilegales. La RPGO no pone límites a la capacidad de urbanizar el suelo cualquiera que sea su pendiente, lo cual dificulta considerablemente la integración arquitectónica.

Para finalizar, señalar que el proceso de Participación Ciudadana no debería circunscribirse a escuchar a las personas cuyas propiedades queden afectadas directamente por el planeamiento (que también) para que puedan defender su interés particular. La Participación Ciudadana con mayúsculas es también escuchar las propuestas y reivindicaciones de los colectivos vecinales que defienden otro modelo de barrio o ciudad, sus dotaciones, su habitabilidad, su accesibilidad, sus espacios libres, su eficiencia…..

Pensamos que hay pendiente una reflexión profunda en lo que se ha dado por llamar participación ciudadana y el papel que podríamos jugar en ella los arquitectos como colectivo. En el SIMPOSIO INTERNACIONAL DE PARTICIPACIÓN CIUDADANA, DEMOCRACIA Y BUEN GOBIERNO que se celebró en La Laguna en marzo de 2006, participaron profesionales que aportaron reflexiones y experiencias muy interesantes que podrían contribuir a mejorar la calidad de la participación ciudadana en sus relaciones con la administración y, quizá quién sabe, constituir un nicho de trabajo interesante para diferentes colectivos profesionales, teniendo en cuenta que los principios de sostenibilidad recomiendan que las estrategias en la planificación urbana deben encauzarse más en la línea de regenerar la ciudad que en la de seguir ampliándola.

Esteban de Manuel, arquitecto y profesor de la ETSA de Sevilla, participa en la impulsión del debate sobre la ciudad desde la universidad y en los barrios, en colaboración con asociaciones vecinales, al tiempo que han puesto en marcha una iniciativa piloto: “El Taller de Asesoramiento Técnico a los Barrios” que parte del convencimiento de que es necesario crear una nueva relación de colaboración constructiva entre sociedad y administración.

Jordi Sánchez, “Se hace necesaria una voluntad política: asumir que se tiene un mandato, no un cheque en blanco. …. La participación conlleva asumir un conflicto…..Se deben generar vínculos, espacios de proximidad… y al final rendir cuentas. Se debería convertir en algo cotidiano y no sólo antes de las elecciones”

Manuela Carmena, apunta la diferencia entre Súbdito y Ciudadano: “El primero no se reconoce con derechos mientras que el segundo es consciente de ellos y plantea exigencias a la autoridad”.

Jordi Borja, Geógrafo-Urbanista. Co-director del Programa de Postgrado "Gestión de la ciudad" en la UOC: “…No basta con decisiones puntuales: …El conflicto no es un problema. La democracia ha de hacer que el conflicto se exprese pacíficamente.

El Colegio de Arquitectos en otros tiempos asumió con entusiasmo y gran éxito carencias de la sociedad de la época, y se hizo merecidamente acreedor de un gran prestigio y una importante consideración por parte de los ciudadanos. En el año 73, un grupo de arquitectos impulsaron desde el colegio el contacto con las vanguardias del arte contemporáneo y generaron una oferta cultural singular y de primer orden, contribuyendo a cubrir un vacío existente. Un colegio moderno, que fue capaz de dar a la sociedad algo a lo que en ese momento no podía acceder y que posiblemente, ni siquiera sabía que demandaba, pero que la hizo mejor.

Creemos que la solución satisfactoria deberá pasar necesariamente por el consenso entre unos ediles honestos que ponderen el interés general sobre el particular, unos técnicos que planifiquen de acuerdo a principios de equidad y sostenibilidad y una población informada, participativa, civilizada y responsable que facilite este consenso. De lo contrario, la gobernanza no será fácil.

Profesionales que suscriben el presente escrito (por orden alfabético):
Arquitectos: Aguarta, Fernando; Bollo, Carlos; Casañas Tejera, Alberto; Domínguez Rodríguez, Antonio; Garcinuño Zurita, Carlos; González Marrero, Rubén; González Sicilia Ruyman; Monje Trujillo, Angel; Pérez Alcalde Schwartz, Javier; Reymundo Izard, Araceli; Sánchez Almeida, Jesús; Schwartz Pérez, Carlos; Urquiza, Gumersindo.
Abogados: Sánchez Jordán, Mª Elena.(Doctora en Derecho. ULL)
Ingenieros: Reymundo Izard, Mariano.
Geógrafos: García Herrera, Luz Marina, Marzol Jaén, Mª Victoria. (Doctoras en Geografía ULL)
Economistas: Sánchez García, Juan


[1] Pese a la saturación del barrio (reconocida también por la COTMAC en sus reparos) no se ha reflexionado en ningún momento sobre la conveniencia de reconsiderar, por ejemplo, la altura de los edificios de la Avenida de Anaga que afectan en este sentido al interés general

miércoles, 14 de enero de 2009

LA CASA QUE QUEREMOS.

(A propósito de la conversación organizada por Fernando Delgado entre la periodista Lola Carretero (especialista en modas y tendencias) y la arquitecta Blanca Lleó)

Ayer tuve la ocasión de asistir a una de las conversaciones que organiza el periodista Fernando Delgado en la sede de Caja Canarias dentro del tema genérico “El Mundo que Queremos”. Una de las invitadas, Lola Carretero, nos animaba a conseguir la casa que queremos abriendo las ventanas y deshaciéndonos de lo viejo para recuperar el espacio y renovarlo siguiendo modas y tendencias. Uno de los argumentos fue que hacer esto ahora no implicaba necesariamente un gran desembolso económico ya que en el mercado existen actualmente infinidad de objetos que podrían dar un aire nuevo a nuestro hogar a muy bajo precio.

Vivimos en un planeta finito donde el ciclo de la materia está cerrado (lo que hoy es un recurso natural, mañana se convierte en un residuo) y donde la energía que utilizamos para la industria y el transporte depende en su mayor parte de combustibles fósiles cuyas reservas se están agotando y cuya obtención está causando numerosos conflictos. Cada vez que compramos algo nuevo para tirar algo viejo (o simplemente algo que nos tiene “aburridos”) este ciclo se activa: en alguna parte del planeta se produce una extracción de un recurso para lo que consumimos energía, consumimos energía igualmente para su transporte hasta la industria, para su fabricación y para su distribución, al tiempo que creamos un residuo con el objeto desechado y toneladas de CO2 se emiten a la atmósfera por el consumo energético necesitado durante el proceso, agravando el efecto invernadero y los problemas desencadenados por el cambio climático.

Al final del evento, cuando se pasó el turno de palabra al público, una señora confesaba que realmente deseaba la renovación de su hogar, pero que cada vez que lo intentaba fracasaba por el apego que le tiene a sus cosas que en el fondo le duele tirar.

Otra de las preguntas que se formularon fue acerca de la renovación de edificios; se pedía opinión acerca de intervenciones arquitectónicas en las que se conserva la fachada y el edificio se renueva sólo interiormente. La postura de Blanca Lleó (que tuvo en todo momento un discurso brillante y entusiasta) fue en la línea de tomar partido por rehacer el edificio de nuevo, demoler y volver a construir de modo que el lenguaje de lo que pase por dentro y lo que pase por fuera tenga la máxima coherencia.

Si somos conscientes del problema medioambiental que genera la construcción en el planeta (por los residuos que produce, por la transformación irreversible de suelo que implica, por la cantidad ingente de energía que consume…) habría que tener en cuenta que, manteniendo la estructura y el cerramiento de un edificio (cuando su estado es aceptable) podemos ahorrar hasta el 50% de la energía que consumiríamos si lo demolemos y lo construimos de nuevo y evitar asimismo los residuos que provocaría su total demolición. Y el lenguaje final de dicha intervención podría ser además coherente con una actitud responsable en nuestra forma de habitar el planeta.

A lo largo de nuestra vida, los seres humanos disfrutamos de un mismo envoltorio (la materia de la que estamos compuestos es la misma desde que nacemos) y sin embargo nuestra actitud, nuestras costumbres y hábitos, nuestra conciencia y convicciones, son capaces de hacernos conseguir transformaciones interiores que nos renuevan y nos hacen sentirnos diferentes. Es decir, con la misma materia inicial, somos capaces de cambiar cualitativamente y ser mejores. Los últimos tiempos, caracterizados por una fiebre consumista desenfrenada, no nos han puesto nada fácil reflexionar sobre estos aspectos y nos han inducido a “comprar para ser felices” sin darnos cuenta de que, con este hábito, el planeta se va pareciendo cada vez menos al planeta que queremos.

Si algo de bueno tienen las crisis es que los procesos son revisados, es una oportunidad extraordinaria para mirar atrás e intentar comprender qué es lo que estábamos haciendo mal.

Yo creo sinceramente que tenemos que cambiar el procedimiento de consecución de la felicidad que hemos estado empleando e intentar relacionar nuestra felicidad con la sostenibilidad porque esto traería, además de la felicidad propia, también la ajena y los ciclos serían positivos y evolucionarían in crescendo.

Yo animo a la señora que dudaba entre la renovación de su hogar y la conservación sus recuerdos, (que son irremplazables porque forman parte de su historia), a desequilibrar la balanza de la elección a favor de conservar sus recuerdos y disfrutar de un valor añadido al imaginar la cantidad de residuos que está evitándole asumir a este castigado planeta y sentir que con su actitud ha puesto su granito de arena para su sostenibilidad. Los espacios también pueden renovarse y obtener un aire nuevo cambiando muebles de sitio, reorganizándolos para poner las cosas en valor, cambiando el color de las paredes...

Porque la casa que queremos no termina en sus fachadas. La casa que queremos está directamente vinculada al planeta que queremos.

Porque la casa que queremos no es la que más cosas nuevas tiene, sino la que nos hace más felices.

Araceli Reymundo Izard.
Santa Cruz de Tenerife a 22 de Noviembre de 2008.

viernes, 11 de abril de 2008


Estrategias urbanas para un desarrollo más sostenible.
Araceli Reymundo Izard. Arquitectura Bioclimática.



Las circunstancias socioeconómicas han estimulado, de modo emocionante, muy diferentes respuestas para adaptar los procesos creativos y constructivos a una realidad variable. La arquitectura se encuentra inmersa en un mercado implacable en el que los parámetros económicos son absolutamente decisivos. Esto no debería ser preocupante si estos condicionantes no estuvieran guiados por unas directrices de rentabilidad a corto y medio plazo, donde los criterios medioambientales a largo plazo no son contabilizados.
Una de las consecuencias de la Globalización es la conciencia de la finitud del soporte habitable y sus recursos naturales. La tierra es explotada a gran escala y, aparte de la agricultura e industria, la construcción desempeña un importante papel en el consumo de estos recursos limitados.
Es por tanto necesario introducir parámetros de sostenibilidad en la interpretación del proceso constructivo completo.
La realización de un proyecto implica la implantación en un entorno, la aportación y retirada de materiales y el mantenimiento durante su uso. La reversibilidad de cada una de las fases será muy relevante en su valoración.
Podríamos simplificar de manera práctica que un proceso será tanto mejor cuanto menor sea su consumo material y energético. Así cabe preguntarse: ¿cómo apoyamos el desarrollo sostenible de los entornos?

(Fuente del texto: Editorial, revista Bajo Consumo del CSCAE. Nº 2/2007)



HEMOS ELEGIDO UN MAL CAMINO: CRECER ECONÓMICAMENTE A COSTA DEL MEDIO AMBIENTE Y ESTO YA ESTÁ PASANDO FACTURA

La construcción, motor durante más de una década de la economía española, consume en el proceso edificatorio:
40% de los recursos materiales
33% de la energía
50% de las emisiones y deshechos
Millones de toneladas de residuos
Transformación irreversible del suelo

Recientemente se han aprobado normativas a nivel europeo que intentan cambiar el rumbo al modelo elegido y aunque tenemos herramientas a nuestro alcance para paliar los problemas, parece que no acertemos a utilizarlas adecuadamente…

Los modelos de crecimiento que se han establecido a distintas escalas (desde lo global hasta lo local) a lo largo de las últimas décadas, se basan casi exclusivamente en criterios económicos y sus flujos van desde los países desarrollados (que los imponen) hacia los países subdesarrollados (que los padecen). Estos modelos están causando unas enormes disfunciones medioambientales e injusticias sociales a escala planetaria y, paradójicamente, están afectando en mayor o menor grado, tanto a los países que los imponen como a los que los padecen.
Cada territorio en sus distintas escalas de continente, país, comunidad autónoma, municipio, barrio, parcela… tiene sus propias especificidades: clima, orografía, recursos naturales (agua, sol, bosques…), valores paisajísticos, potencial energético… En este sentido podríamos decir que cada territorio tiene sus ventajas e inconvenientes a la hora de ser habitado o, por decirlo de otra forma, un potencial para ser habitado. En unos podrá ser el turismo (clima, paisaje), en otros la industria (fuentes energéticas), en otros la agricultura (idoneidad del suelo), en otros los servicios (confluencia estratégica)… Lo cierto es que cuanto más respetemos y aprovechemos estos potenciales naturales a la hora de establecer las estrategias de ocupación de este territorio, menos imposiciones tendremos que hacer al medioambiente y menores serán los costes ecológicos, económicos y energéticos asociados, así que, tanto a corto como a largo plazo, seríamos los principales beneficiados.

Se echan de menos en este sentido políticas encaminadas a premiar la sostenibilidad (de las actuaciones o empresas que contemplan aspectos como minimizar residuos, producciones agrícolas ecológicas no contaminantes…) y penalizar las generación de materiales que conllevan un elevado coste energético en su fabricación y una generación importante de residuos)

Tomando como ejemplo el potencial del territorio canario, podríamos enumerar algunas de las ventajas e inconvenientes de nuestro archipiélago, como por ejemplo:

Ventajas:
El mejor clima de España (potencial Turístico y Agrícola)
Importantes valores paisajísticos y ecológicos
La mayor radiación solar de España.
Zonas con vientos constantes de intensidad moderada.
Posibilidades idóneas para desarrollar las EERR (Energías renovables).

Inconvenientes:
Lejanía del continente. (coste del transporte)
Sistemas eléctricos aislados. (Inconveniente para la distribución y acumulación de las EERR)
Grandes presión demográfica (Territorio limitado, Inmigración…)
Territorios frágiles. Cuencas visuales amplias. (Impactos ambientales)
No existen otras energías como fuente propias (fósiles, hidroeléctricas…)


Urge definir un modelo ecologista pero no inmovilista, como no podría ser de otra manera, siendo conscientes de que el ser humano para sobrevivir necesita, no sólo ocupar un territorio y procurarse un hábitat, sino también generar economía, lo cual desencadena una serie de procesos que alteran en mayor o menor medida su entorno. Es imposible “tocar” un territorio sin dejar huella. Pero a menudo las directrices se trazan tratando de potenciar un determinado aspecto (el económico) en detrimento de otros igualmente importantes. Eso arroja un resultado que, a la postre, no sólo no soluciona los problemas reales del territorio y sus habitantes (lo que Jaime Lerner llama Acupuntura Urbana, intervenir para solucionar), sino que en numerosas ocasiones estas intervenciones sobre el territorio generan otros problemas nuevos.

Por poner un ejemplo: En la ciudad de Santa Cruz de Tenerife, prácticamente la totalidad del litoral urbano está ocupado por el Puerto y la ciudad vive de espaldas al mar (puerto que, a pesar de la enorme superficie que ocupa, se ha encontrado insuficiente y se ha determinado la necesidad de realizar otro nuevo, el Puerto de Granadilla, con los impactos irreversibles que ello conlleva). La playa que utiliza la capital se encuentra a 7 km. del casco urbano: La Playa de Las Teresitas. El único problema que esta playa tiene en la actualidad es de movilidad y accesibilidad, especialmente durante los meses de verano, ya que genera unas inmensas retenciones de tráfico en la única vía de acceso que conecta la ciudad con la playa. Una más que polémica operación con los terrenos aledaños a la costa, pretende urbanizar, recortando parte del espacio del que ahora se disponía para aparcar. Es decir, se densificará la población de la zona lo que significa que no sólo no se soluciona el problema existente sino que la intervención contribuirá a complicarlo.

En resumen, los planes estratégicos deberían partir de un análisis riguroso de las circunstancias del territorio desde la escala de comunidad autónoma hasta la de los diferentes municipios para fijar unas directrices de desarrollo general, apoyadas en la “acupuntura urbana”, con una minuciosa lectura transversal de todos los aspectos que a la postre afectan al territorio (lo social, lo medioambiental, lo económico, lo energético, los recursos, la movilidad, la accesibilidad, lo sanitario….), y así diseñar una estrategia que resuelva dichos problemas en el mayor grado posible con una justa proporción de prioridades de los diferentes aspectos.

En la actualidad se están desarrollando, concretamente para la isla de Tenerife algunos planes que cambiarán drásticamente el territorio afectando a enormes áreas: su ecología, medioambiente, relaciones sociales, despilfarro de recursos… Estos planes se trazan en despachos blindados al acceso de la participación ciudadana, contradiciendo lo contemplado por la Ley.

A) Las grandes infraestructuras que se van a desarrollar que afectarán de forma irreversible al territorio y por tanto al paisaje.
a.1) Cierre del Anillo Insular
a.2) Puerto de Granadilla

B) El enorme problema de la Energía. La delicada situación canaria.
b.1) Dependencia al 97% de combustibles fósiles.
b.2) Potencial canario para la generación de energías renovables.
Huertas solares. Impactos en el suelo rústico.
b.3) Políticas de ahorro energético.



A.- LAS GRANDES INFRAESTRUCTURAS QUE SE VAN A DESARROLLAR Y CÓMO AFECTARÁN DE FORMA IRREVERSIBLE AL TERRITORIO Y POR TANTO AL PAISAJE.

A lo largo de las últimas décadas hemos asistido a cambios irreversibles en la fisonomía de nuestro paisaje con afecciones graves a diversos sectores: al medioambiente, a la agricultura y a las formas de habitar el territorio. En una isla donde el 40% del suelo está protegido hemos visto como, por ejemplo:

1.- Se ha sacrificado el excelente y fértil suelo agrícola del Valle de la Orotava, que constituía por si mismo un atractivo turístico (nuestra primera industria) por urbanizaciones y naves industriales. La supresión de este suelo agrícola, supone no sólo una pérdida de calidad en el paisaje, con el consiguiente menoscabo de su atractivo de cara al turismo, sino también una pérdida de autonomía (los alimentos que consumimos provienen básicamente de la importación), al tiempo que los puestos de trabajo vinculados a este sector, buscan otras perspectivas (construcción, hostelería…). Esto hace que, parte de la población del norte, que vivía próxima a sus puestos de trabajo, deban hacer migraciones diarias ya que las alternativas laborales se encuentran centralizadas en el sur de la isla (turismo mayoritario) o en la capital (sector administrativo), así que pronto, el ancho de las vías existentes no parecía que fuera suficiente para el caudal de vehículos que debían soportar.
2.- Se ha favorecido una dispersión urbana que imposibilita la adecuada eficacia del transporte público, es decir, si al punto anterior añadimos que las ciudades ya no son compactas sino que urbanizaciones y viviendas clandestinas se han diseminado por todo el territorio, resultan evidentes las enormes dificultades para implantar una red de servicios públicos que conecte los diferentes asentamientos urbanos. En vez de adoptar medidas correctoras en este sentido, lo que se ha hecho es crear anchas autovías que potencian el transporte privado, por lo que se incrementan los vehículos privados y, lejos de evitar los atascos, se provocan en mayor medida.
3.- Menoscabo de la movilidad y la accesibilidad.- El modelo planificado, a pesar de sus vías anchas (que impactan en el paisaje, seccionan el territorio y le quitan diversidad), no sólo no resuelve la accesibilidad ni la movilidad sino que las complica.
4.- Implantación de una gran central térmica en el sur de la isla (ya se baraja la posible necesidad de construir otra en el Norte de la isla con los impactos que esto conlleva, porque no se han establecido las oportunas políticas en lo que se refiere a ahorro energético y los consumos eléctricos lejos de disminuir (como sería lo más sensato dadas las circunstancias) han aumentado)

Por lo tanto puede entenderse, en una primera aproximación, que las estrategias adoptadas no parecen las más adecuadas ya que hemos perdido en paisaje, en la oferta de alicientes turísticos, en movilidad, en ser algo más autosuficientes en materia de alimentación, etc. y, por tanto, en calidad de vida. Resulta evidente que no se pueden mantener determinados mercados (por ejemplo, el del plátano, cuya gestión depende hoy en día de decisiones europeas y de una dura competencia marcada por precios de otros países que utilizan condiciones laborales abolidas en nuestro país) a costa de subvenciones. Pero no es menos cierto que en un clima como el canario y con un suelo tan fértil como el de la zona norte (actualmente bastante deprimida), se podrían establecer políticas de reciclaje de suelo agrícola para destinarlo a otros cultivos más rentables, con más posibilidades de mercado. Debería ser labor de las Administraciones el investigar y proponer a los agricultores negocios más provechosos que favorezcan economías compatibles con el entorno, que no perjudiquen al medioambiente. Esto supondría una diversificación de la economía (es muy arriesgado, como ya se ha visto, depender únicamente del turismo o la construcción), que podría generar a su vez puestos de trabajo próximos a las residencias de los habitantes de la comarca, y mitigaría las migraciones masivas a las que asistimos diariamente en carreteras y autopistas que afectan definitivamente a la calidad de vida de los ciudadanos.

a.1) El cierre del Anillo Insular.-
Una de las intervenciones que están a punto de realizarse y que se estima que más drásticamente va a influir en el futuro de la isla es el Cierre del Anillo Insular. Esta infraestructura de imposición brutal en un paisaje tan delicado (un estrecho pasillo que separa dos zonas de elevado valor paisajístico y alta sensibilidad ecológica) se ha desarrollado rodeada de misterio y oscurantismo y sin participación ciudadana.
(Adosados en construcción en San Eugenio Alto. Adeje. Tenerife)
Esta intervención conectará la autopista del Norte con la del Sur, produciendo, no sólo unos impactos ambientales desmesurados e irreversibles dada la accidentada orografía del territorio, sino que también proporcionará la “accesibilidad” necesaria para la urbanización de estos terrenos con el doble riesgo de una falta de control por parte de los ayuntamientos de los asentamientos ilegales que inmediatamente proliferan con la apertura de vías rápidas (que no acaban en demolición, sino recogiéndose en el planeamiento) y la tolerancia de inadaptaciones topográficas de la edificación al paisaje incluso en edificaciones legales.


Existen otras posibilidades que parece que no se han valorado y más sensatas desde el punto de vista de los impactos, como la que sugirió Salvador Rueda, en el sentido de que, si es necesario conectar ambas autovías, que sea, por ejemplo mediante un tren que consume menos territorio que una autovía y facilita el control de la ocupación del territorio.




(Dibujo de Federico García Barba con propuesta de descentralización y reactivación económica de algunas zonas del territorio insular.)


a.2) El Puerto de Granadilla.-
Basándose en las dificultades de operatividad del Puerto existente en Santa Cruz, esta polémica y más que discutida intervención pretende establecer junto al Polígono industrial de Granadilla, actualmente en vías de desarrollo, un enorme puerto Industrial que resuelva los problemas que el actual Puerto tiene. Lo malo es que la elección del lugar es poco afortunada ya que de la línea de costa hacia el mar, sepultará un LIC (lugar de interés comunitario) y, de la línea de costa hacia tierra, según expertos en el litoral canario de sobrada solvencia, perjudicará gravemente la playa del Medano. Parece un precio excesivo para resolver un problema de idoneidad operativa, máxime cuando también se ha demostrado que una reconversión del puerto de Santa Cruz, no sólo sería viable, sino que sería además más económico que el desarrollo de uno nuevo.


B.- EL ENORME PROBLEMA DE LA ENERGÍA. LA DELICADA SITUACIÓN CANARIA.

b.1) Dependencia al 97% de combustibles fósiles. Desde 2000 a 2005, el consumo eléctrico ha aumentado un 36% en Canarias.
Canarias en la actualidad sigue dependiendo del Petróleo en un 97% y, lejos de haber reducido el consumo eléctrico y las emisiones de CO2 para viabilizar el cumplimiento del protocolo de Kyoto, ha aumentado el consumo de electricidad entre los años 2000 y 2005 en un 36%.

Pero no sólo ha aumentado el consumo eléctrico. También ha aumentado desorbitadamente el consumo de combustibles ya que, como se analizó en la introducción de este artículo, el urbanismo disperso y un modelo económico centralizado sin una apuesta decisiva por el transporte público, han contribuido de forma decisiva al fomento del uso del transporte privado.

b.2) Potencial canario para la generación de energías renovables. Los huertos solares y sus impactos sobre el suelo rústico.
Este enorme potencial de radiación solar que existe en Canarias, unido al marco legal actual tan favorable (que bonifica de forma muy suculenta el kilovatio generado mediante Energías Renovables) ha hecho proliferar de forma sorprendente los llamados Huertos Solares por todo el territorio español. En Canarias, dada la fragilidad del paisaje y la amplitud de las cuencas visuales, sería más prudente intentar evitar dichas intervenciones y elegir otras alternativas sin dejar de apostar por el impulso a las renovables.

El huerto solar del Polígono de Granadilla está ubicado junto a la Montaña Pelada, (espacio protegido) y en la fotografía puede verse el enorme impacto que causa sobre el territorio. Muy cerca de allí (también puede verse en la fotografía) se empieza a desarrollar el polígono Industrial de Granadilla. Obsérvese el enorme potencial de utilización que tienen las cubiertas de las naves industriales para servir de soporte a los paneles fotovoltaicos. Sólo la parcela ya construida con su zona de aparcamiento, equivale a la mitad del huerto solar previsto.

De esta manera, en vez de duplicar los impactos en el territorio, se rentabilizaría mejor un recurso escaso en Canarias como es el suelo.

Además se ha hecho un estudio mediante el que se demuestra que una nave correctamente diseñada desde el punto de vista bioclimático, no sólo incrementa considerablemente su capacidad para generar energía eléctrica por la óptima colocación de los paneles fotovoltaicos, sino que aumentaría también el confort en el interior de la nave sin tener que recurrir a sistemas de aire acondicionado y calefacción.([1])

Y es que tenemos otra asignatura pendiente además de la de la apuesta firme por las Energías Renovables: El ahorro energético.

Aplicar las estrategias de la edificación bioclimática, por ejemplo, es tan razonable que lo realmente asombroso es que no se esté haciendo ya como práctica habitual. Tan sensato, que tiene mucho que ver con los criterios que utilizaban nuestros antepasados a la hora de construir sus viviendas, por lo que les costaba corregir su confort a posteriori si no lo tenían en cuenta en la fase de proyecto. Sabían perfectamente que ladera debían elegir para construir sus asentamientos, cual era la orientación adecuada para sus casas (el sur, siempre el sur, no sólo porque es más fácil captar sol si fuera necesario, sino porque es más sencillo protegerse de él si no lo es), de dónde venía el viento dominante y si lo necesitaban para disipar humedad y disminuir la sensación de calor en verano, o si debían protegerse de él… Solo que ahora además tenemos el apoyo de la técnica y de nuevos materiales. No se debe renunciar a la innovación.




SI SE PUEDEN ADOPTAR ESTRATEGIAS URBANAS PARA SER MÁS SOSTENIBLES.

A MENUDO LO IMPOSIBLE ES AQUELLO QUE UNO DEJA DE INTENTAR HACER…



I CONFERENCIA CANARIA DE CIUDADES Y PUEBLOS SOSTENIBLES
Santa Úrsula.
Abril de 2008.

(1) A. Reymundo y A. Valero: ANÁLISIS DEL POTENCIAL DE APROVECHAMEINTO DE LAS CUBIERTAS DE LAS NAVES DE UN POLÍGONO INDUSTRIAL EN CANARIAS.

Vivienda unifamiliar bioclimática en La Garita. Telde. Gran Canaria.
A. Reymundo. Arquitecta.










Blogs interesantes de referencia:
http://elblogdefarina.blogspot.com/2008/02/turismo-insostenible.html
http://islasterritorio.blogspot.com/2008/01/el-futuro-de-los-alimentos-bsicos.html
http://islasterritorio.blogspot.com/2008/03/la-globalizacin-de-la-pobreza.html








¿SOMOS SOSTENIBLES?
Araceli Reymundo Izard. Arquitecto.
Tfno.: 922.24.61.82
Santa Cruz de Tenerife artículo publicado en prensa local 12-02-06


El pasado 1 de Febrero, el CSCAE (Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España) convocó en Madrid a un grupo de expertos de todas las comunidades españolas que se encuentran trabajando en temas de sostenibilidad y ahorro energético. El panorama empieza a requerir la adopción de medidas urgentes: Según viene recogido en el informe que el CSCAE emitió en ésta ocasión: “España se encuentra en el puesto 20 de los 29 países europeos analizados en materia de protección del medio ambiente”. El autor del informe afirma que “España ha elegido un mal camino: crecer económicamente a costa del medio ambiente, con gran participación de la construcción, algo que a la larga pasa factura”. De hecho la está pasando ya. ….“Estamos muy lejos de iniciar el camino adecuado para poder cumplir el protocolo de Kyoto en reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. Tan lejos que, en vez de disminuirlas, España ha aumentado entre los años 1999-2003 un 41,7% dichas emisiones, mientras que Alemania las ha reducido en un 18,25% y el Reino Unido un 13%. ….La construcción consume en el proceso edificatorio más del 40% de los recursos materiales, el 33% de la energía y es causa del 50% de las emisiones y deshechos, transforma ingentes cantidades de suelo de forma irreversible y crea millones de toneladas de residuos para alcanzar un producto final, en la mayoría de los casos, una vivienda ineficiente desde el punto de vista energético. Una edificación responsable podría abaratar la factura de energía en un 87%.”

Los canarios vivimos en un territorio privilegiado desde el punto de vista del clima, uno de los más benignos de España, pero no es cierto que en todo el archipiélago tengamos un solo clima como han determinado históricamente las normativas térmicas que han afectado a la edificación Canaria. Todos sabemos que en nuestras islas no es lo mismo vivir en una casa en la vertiente norte que en la sur, ni en la costa o en zona de medianía, ni en una zona expuesta al viento o en una resguardada del mismo.

Esta falta de precisión y unas normativas adaptadas de países con climas más fríos, han significado un cierto “relax” a la hora de determinar los comportamientos de los sistemas constructivos mínimos exigidos en las edificaciones y a menudo hacen que se esté mejor en la calle que dentro de los inmuebles, en cuanto la temperatura exterior tiene la más ligera oscilación.

Somos una comunidad que vive básicamente del sol y del medio ambiente y lo cierto es que no estamos sacando el máximo partido a ninguno de los dos:

En cuanto al sol, estamos muy lejos de aprovechar su energía ya que seguimos dependiendo del petróleo en un 98%. Ni que decir tiene que no siendo el petróleo un recurso ni renovable ni propio y con la situación internacional actual, suena bastante alarmante o cuanto menos insensato no adoptar medidas para evitar esta enorme dependencia.

Pero no es sólo eso: tampoco estamos construyendo de forma que aprovechemos la radiación solar al máximo en las zonas climáticas más frías ni protegiéndonos de él en las más cálidas y eso se traduce inevitablemente en que, para estar en condiciones de confort dentro de las viviendas, el futuro usuario debe consumir enormes cantidades de energía (en calefacción y aire acondicionado) en detrimento del medio ambiente.

Afortunadamente, el ahorro energético ha pasado a ser un tema prioritario en las directrices europeas y se estima que a finales de Febrero con la aprobación del nuevo CTE (código técnico de la edificación) se van a endurecer las medidas en varios aspectos, y en el tema que nos ocupa en particular, se produce un ligero avance en cuanto a exigencias en las construcciones a realizar o rehabilitar en el clima canario.

Pasaremos de tener una sola zona climática a tener dos: una desde la costa hasta los 800 m de altitud y otra a partir de los 800 m. Esto no es mucho ya que Santa Cruz y La Laguna, por ejemplo, estarían dentro de la misma zona climática y como todos sabemos esto no es real. Pero el paso importante, y esto si que supone un gran avance en materia de ahorro energético, es que en ambos climas el CTE limita la “transmitancia” (o conductividad térmica) de los muros exteriores de la edificación, es decir, el típico muro de 0.20 ó 0.25 cm de espesor NO cumplirá la norma si no se le pone aislamiento térmico.

Incorporando aislamiento térmico a la envolvente de los edificios, estos se comportarán mejor en condiciones extremas de verano, protegiéndose adecuadamente de sobrecalentamientos, y también en condiciones igualmente extremas de invierno, evitando pérdidas energéticas. Eso favorecerá el no tener que recurrir a los sistemas enchufables que suponen demandas “pico” a la red de abastecimiento eléctrico que aumentan el riesgo de desagradables episodios como el apagón de Palma de Mallorca en uno de los momentos más caluroso de sus veranos.

La arquitectura bioclimática

Pero los canarios tenemos muchos más recursos que no estamos utilizando para ahorrar la energía que no tenemos: la arquitectura bioclimática, que en Canarias resulta eficaz como en ninguna otra comunidad española. Por lo benigno de nuestro clima, sólo con sistemas pasivos (es decir, estudiando adecuadamente el diseño de las construcciones) y unas adecuadas estrategias constructivas (que ahora el CTE hará en parte obligatorias) podemos estar en confort durante todo el año en 34 de los 36 pueblos y ciudades con más población de nuestras islas. Necesitarían sistemas activos, por ejemplo Valleseco (en Gran Canaria) y La Esperanza (en Tenerife).

Y aplicar estas estrategias es tan sencillo que lo realmente asombroso es que no se esté haciendo ya como práctica habitual. Tan sencillo, que tiene mucho que ver con los criterios que utilizaban nuestros antepasados a la hora de construir sus viviendas, por lo que les costaba corregir el confort de la vivienda a posteriori si no lo tenían en cuenta en la fase de proyecto. Sabían perfectamente qué ladera debían elegir para construir sus asentamientos, cual era la orientación adecuada para sus casas (el sur, siempre el sur, no sólo porque es más fácil captar sol si fuera necesario, sino porque es más sencillo protegerse de él si no lo es), de dónde venía el viento dominante y si lo necesitaban para disipar humedad y disminuir la sensación de calor en verano, o si debían protegerse de él…

El proceso frenético de globalización de la información, de la economía, de la construcción…así como la enorme disponibilidad energética que hemos vivido durante el Movimiento Moderno, ha hecho que estas consideraciones pasen a un segundo plano, prevaleciendo estéticas “perfectamente extrapolables” a todas las latitudes ya que las condiciones de confort se solucionaban posteriormente con desmesuradas demandas energéticas. Pero los tiempos han cambiado y estos planteamientos tan poco sostenibles están pasando factura. Y no se trata ya de discutir cuánto petróleo le queda al planeta: los humanos consumimos los recursos energéticos mucho más rápido de lo que el planeta los genera y cuanto más tardemos en adoptar medidas correctoras, menos margen de maniobra tendremos.

No es difícil difundir este mensaje y es tarea de las administraciones (Gobierno, Cabildos) acometerla con seriedad y eficacia. No hay nadie que no quiera habitar en una vivienda que tenga el confort garantizado sin apenas mantenimiento, y a la administración sólo le costaría informar para que el usuario lo demande y los promotores, por tanto, lo ofrezcan. Pero estamos acostumbrados a elegir nuestra vivienda, la inversión más importante de nuestra vida y donde pasaremos el mayor número de horas (en confort económico, caro o imposible) estudiando solamente la distribución y la relación €/m2, sin tener en cuenta aspectos tan fundamentales para el bienestar como la orientación o los sistemas constructivos, ni incluir en los balances económicos los gastos en consumo posteriores.

El costosísimo experimento de las 25 viviendas bioclimáticas del ITER, desarrollado con un enorme esfuerzo profesional por parte de sus responsables está lejos de representar un “catálogo” de viviendas de entre las que cualquier ciudadano medio canario pudiera elegir un prototipo para habitar en él. Algunas de ellas, incluso de entre los primeros premios, necesitarán medidas correctoras de ajuste a las necesidades reales derivadas de condiciones climáticas en nuestras islas para conseguir su confort interior. Esperemos que se adopten las estrategias necesarias para que, después de tanto esfuerzo, todas sean realmente bioclimáticas. Porque si no, correríamos el riesgo de que, después de tanta inversión (entre 180.000 y 240.000 euros cada vivienda según fuentes del propio ITER), la conclusión del ciudadano sea que las viviendas bioclimáticas no funcionan. Se pueden construir viviendas bioclimáticas eficaces con menos presupuesto.

Es más: después de la entrada en vigor del CTE una vivienda bioclimática costará lo mismo que una que simplemente cumpla con las exigencias del CTE (Código Técnico de la Edificación), con la diferencia de que el futuro usuario podría ahorrar hasta el 40% de consumo energético y estar en confort térmico durante casi todo el año “sin enchufar nada” viviendo en una vivienda bioclimática.

El Urbanismo bioclimático.

Otra asignatura pendiente es el Urbanismo bioclimático. En la reunión de expertos de Madrid convocada por el CSCAE era la observación “crónica” por parte de los asistentes: ¿Por qué ya nos hemos metido con la eficiencia energética de la unidad (el edificio como hecho aislado) y aún no nos hemos metido con su manera adecuada de inserción en el territorio?

La explicación que dio la administración en dicha reunión fue desconcertante: que eran políticas que se impulsaban desde el resto de Europa y que la parte de urbanismo aún no se había empezado a mover.

Pero es que los sistemas pasivos donde son realmente eficaces es en los climas templados como el nuestro. En los climas fríos lo más importante es preparar el edificio para que no se “escape” la energía que no tienen más remedio que consumir en calefacción, pues sólo con los aportes solares no sería suficiente. Pero en los climas templados sobre todo en el canario, es fundamental poder captar sol y poder defenderse de él con eficacia en según qué climas y según qué mes del año y por eso el trazado urbano es tan importante y no podemos ni debemos esperar a que la iniciativa la tome Europa con prioridades que pueden no estar adaptadas a nuestras necesidades.

No es lo mismo, en un clima cálido el disfrutar de una fachada sur susceptible de ser protegida del sol con mucha facilidad, que padecer una fachada oeste con enormes sobrecalentamientos. Ni vivir en un piso donde se puedan abrir ventanas de dos fachadas opuestas para favorecer la ventilación cruzada que no tener esta posibilidad. Y tener esta posibilidad o no tenerla la da el Urbanismo: el trazado urbano y la asignación de volúmenes edificables.

La rehabilitación.

Y la otra asignatura pendiente es la rehabilitación. La diferencia entre demoler una edificación y volverla a construir (con lo que esto supone además en materia de generación de residuos), o considerar la rehabilitación del inmueble podría suponer ahorros de hasta el 60% de energía.

En Canarias, como en casi todo el resto del territorio nacional, hemos padecido en los últimos años un ritmo desaforado del crecimiento de la construcción, (por lo general como corresponde a estos períodos de “boom” edificación de mala calidad y bastante poco eficiente), que además no responde exactamente a una ley de oferta-demanda (no hay gente para tanta cama) sino, en muchos casos, a incentivos fiscales que “deforman” el mercado y pasan factura luego al territorio: Así nos encontramos una bolsa colosal de viviendas vacías, cuyos propietarios se han beneficiado puntualmente de dichos incentivos planeando ponerlas en explotación.

El siguiente capítulo es ver cómo se alquila ese enorme y de difícil demanda “parque inmobliliario” y cómo sus propietarios asumirán los intereses crecientes del mercado si gran parte de estas viviendas no llegaran a alquilarse o venderse cuando se cumplan los preceptivos plazos fiscales.

Ante este panorama, ser sostenible no es ya sólo una acuciante necesidad en los tiempos que corren. También será un orgullo para nuestras islas, para los protagonistas del proceso edificatorio: promotores, constructores, técnicos y futuros usuarios, y por supuesto, para los responsables de la administración, si empezamos a cuidar y aprovechar nuestros recursos con sensatez.

Y eso también atrae turismo de calidad…. Cada vez más.



Blogs interesantes de referencia:
http://elblogdefarina.blogspot.com
http://islasterritorio.blogspot.com